Entrevista a María Carmen Casbas

Reinvención en la dirección de Serma
Entrevista a María Carmen Casbas, Reinvención en la dirección de Grupo Serma

La historia de Grupo Serma comenzó en 1984, cuando cuatro mecánicos decidieron emprender. Hoy, esa empresa familiar se ha transformado en un gigante de la intralogística en Aragón y Soria, que factura 30 millones de euros y proyecta un futuro tecnológico y sostenible con la automatización.

Detrás de los números, hay personas que han evolucionado para hacerlo posible. María Carmen Casbas, accionista y Directora Financiera de Grupo Serma, representa mejor que nadie ese ejemplo de evolución. Tras décadas en la alta dirección, donde cómodo habría sido confiar en la experiencia, Mari Carmen decidió seguir formándose.

Formación y liderazgo : El "clic" de María Carmen

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¿Cómo ha sido tu reinvención profesional en Grupo Serma?

Cuando terminé mi licenciatura, llegué a Serma con mucha teoría pero, sinceramente, con muy poca práctica. Serma fue mi gran escuela. Durante años, mi despacho fue mi "espacio de seguridad", no te lo voy a negar. Allí, entre números, cierres contables y controles financieros, me sentía protegida y bajo control. En ese momento era necesario para construir una empresa sólida, ordenada y preparada para crecer con estabilidad, pero con el tiempo comprendí que los números son solo una parte de la ecuación.

Mientras la sociedad evolucionaba, me di cuenta de que yo no podía quedarme anclada en la seguridad de mis cuatro paredes si quería que la empresa siguiera avanzando.

Siendo ya accionista y directiva con una trayectoria consolidada, decidiste volver a formarte. ¿Fue una decisión estratégica o un compromiso personal?

Fue una mezcla de responsabilidad y convicción personal.

Podría haberme apoyado únicamente en la experiencia acumulada durante más de 30 años. A estas alturas, una podría pensar que ya ha demostrado lo suficiente. Pero precisamente por eso sentí que debía seguir creciendo.

¿Tuviste algún momento de “clic” que marcó un antes y el después en tu carrera?

Concretamente fueron dos “clic”.

El primero surgió con la entrada de un equipo nuevo en Serma, personas con ideas frescas y valientes que me incitaron a salir de mi zona de confort. Me hicieron entender que, en el mundo actual, no basta con hacer bien las cosas por dentro, también hay que estar fuera y contarlas.

A veces el clic no viene de una crisis. Viene de una conversación que te hace pensar.

El segundo clic ocurrió durante mi formación en el Programa de Desarrollo Directivo (PDD) . Allí descubrí que, aunque dominaba las finanzas, tenía carencias en la gestión de personas y el liderazgo. Entendí que dirigir hoy no es solo supervisar tareas, sino gestionar talento y realidades de personas. Además, comprendí que liderar también es saber escuchar y dejarte empujar cuando alguien te abre una puerta que tú no habías visto.

La reinvención de Maria Carmen.

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La reinvención de Maria Carmen

Tras estos aprendizajes, ¿qué cambios has implementado en Serma para alejarte del modelo de gestión tradicional?

He aprendido que no se puede dirigir exclusivamente desde los números. Las personas necesitan saber qué está pasando, hacia dónde vamos y por qué se toman ciertas decisiones.

Ahora le doy mucha más importancia a la comunicación interna, a explicar las cosas con claridad y a escuchar más al equipo. He descubierto que una conversación a tiempo evita muchísimos problemas.

También he aprendido a confiar y delegar más, aceptando que ya no es posible ni sano controlarlo todo. Ahora soy mucho más consciente de que cada empleado está en un momento vital diferente (algunos necesitan conciliación, otros retos o crecimiento profesional) y un buen líder debe saber leer esas necesidades individuales para que el equipo funcione de forma armónica.

He aprendido que no se puede dirigir exclusivamente desde los números. Las personas necesitan saber qué está pasando, hacia dónde vamos y por qué se toman ciertas decisiones.

María Carmen Casbas

Como mujer en un sector industrial tradicionalmente masculino, ¿qué mensaje darías sobre la importancia de la formación continua y la reinvención?

Que la reinvención no es empezar de cero ni cuestionar lo que ya has logrado, sino tener la valentía de abrir la mirada. A menudo, en la industria, parece que al llegar a cierta edad o posición ya has tocado techo, pero yo creo que la experiencia es un tesoro que debe impulsarnos a salir de la zona de confort, no a acomodarnos en ella.

A mí me ha ayudado mucho hablar con otras mujeres que están en posiciones similares, compartir dudas que a veces parecen solo tuyas y darte cuenta de que no lo son. Muchas veces compartimos los mismos retos.

Mi conclusión es que la evolución no entiende de género ni de edad, sino de no conformarse; se trata de reivindicar nuestro lugar y seguir creciendo fuertes en cualquier momento vital en el que nos encontremos.

María Carmen Casbas, Directora Financiera de Grupo Serma